El ministro de Vivienda y Urbanismo de Catamarca, Fidel Sáenz, anunció un ambicioso proyecto para construir un centro comercial en el barrio Valle Chico. Se trata de una obra que será completamente financiada por el sector privado, sin inversión del Estado. Según explicó Sáenz, el pago a las empresas constructoras se realizará una vez que el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) venda los locales comerciales construidos.
“En estos momentos de escasez económica necesitamos los funcionarios públicos agudizar el ingenio para seguir trabajando y mejorando la calidad de vida de nuestros habitantes catamarqueños”, expresó Sáenz al inicio de la entrevista. El proyecto incluye la construcción de 32 locales de diferentes tamaños, pero también contempla una fuerte inversión en infraestructura urbana que beneficiará directamente a los vecinos.
Además de los locales, el centro contará con espacios verdes, estacionamientos, zonas para food trucks, una cancha multiuso para actividades deportivas, y un sector destinado a la feria artesanal que actualmente funciona en el barrio. “Estamos hablando de caminería, iluminación, parquización, y la construcción de todos estos espacios”, precisó Sáenz. La intención, según remarcó, es satisfacer muchas de las necesidades diarias de los habitantes del barrio.
El proyecto representa un nuevo enfoque en la gestión de obra pública. “Es una obra planteada o pensada desde un concepto novedoso, que no se ha hecho nunca en la provincia”, sostuvo el funcionario. Destacó que Valle Chico es uno de los desarrollos inmobiliarios más importantes de Catamarca, y posiblemente del norte argentino, donde se prevé la construcción total de más de 4.000 viviendas.
Consultado sobre la inversión, Sáenz detalló: “La obra sale 2.800 millones de pesos. Una vez que vendamos, que nos entreguen la obra y podamos vender los locales, vamos a estar pagándole a las empresas con el producido de esa venta”. El Estado aportará tres manzanas de terreno, que representan aproximadamente 20.000 metros cuadrados, de los cuales poco más de 3.000 serán construidos. Todo el predio será parquizado e iluminado, incluyendo un playón deportivo, zonas de estacionamiento y otros servicios.
El ministro también subrayó la participación ciudadana como parte fundamental del proyecto. A través de audiencias públicas, los propios vecinos podrán decidir qué rubros comerciales consideran prioritarios. “Vamos a darle la participación ciudadana que se merece un emprendimiento de esta naturaleza, para que la gente misma sea la que decida qué rubros van a estar instalados ahí”, aseguró.
Una vez definidos los rubros, el gobierno realizará una compulsa de precios entre comerciantes locales. “Vamos a sacar un precio base, como hacemos también para la adjudicación de viviendas. Acá va a ser lo mismo”, explicó Sáenz, anticipando que se pedirá un anticipo a los comerciantes interesados en adquirir los locales.
La ubicación del proyecto será estratégica: sobre la Avenida 30 y 39, cerca de una cancha de fútbol muy utilizada por los vecinos. “Toda esa cancha también va a quedar ahí, pero va a quedar como un espacio dentro del complejo”, aclaró el ministro. “Vamos a hacer una cancha de usos múltiples y otros espacios para deportes. El proyecto es mucho más ambicioso que lo que se ha hecho en la zona de la gruta”, añadió.
Sobre las empresas que podrían llevar adelante la obra, el ministro señaló que ya se adquirieron tres pliegos y hay interés de más firmas. “Las empresas que se presenten tienen que aportar de los suyos. Yo digo, el precio base nuestro son dos mil ochocientos y pico de millones. Pero la compulsa de precios es para que las empresas oferten”, explicó. Recalcó que el modelo de obra se asemeja al de economías liberales, donde el privado realiza la inversión, pero con el objetivo de un impacto social directo.
Finalmente, Sáenz dejó en claro que el Estado no regalará los terrenos ni hará concesiones: “Vamos a vender los locales comerciales según los rubros que la misma gente determine que allí tienen que existir”.
