
El fiscal federal Santos Reynoso fue oficialmente apartado de la causa que investiga amenazas contra Carlos Kunz, exjefe de Drogas Peligrosas de la Policía de Catamarca. La decisión fue confirmada por la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán el pasado 3 de junio, tras el planteo de recusación impulsado por la defensa de Kunz, a cargo de la abogada Mariana Barbitta. La letrada denunció que su cliente fue presionado horas antes de prestar declaración en una causa contra fiscales federales, lo que derivó en la presentación formal de una denuncia penal.
Según relató Barbitta, en diciembre de 2021 un exfuncionario del área de seguridad, Marcos Denett, habría transmitido un mensaje amenazante supuestamente proveniente de fiscales federales, advirtiendo que si Kunz declaraba, sería blanco de nuevas causas. La defensa presentó pruebas y exigió la inmediata separación de Reynoso, al considerar que su continuidad contaminaba la investigación. La Cámara coincidió y avaló el apartamiento, con el respaldo incluso del fiscal de Cámara, Gustavo Gómez.
La causa regresará ahora al juzgado de origen, a cargo del juez Contreras, quien ya había delegado la investigación. Barbitta advirtió que podrían solicitar medidas similares en la otra causa donde Kunz está imputado, y volvió a calificar el expediente como “una causa armada”, denunciando el uso de pruebas anuladas y la participación irregular de fiscales que ya han sido señalados por su conducta. “Queremos que se esclarezcan las amenazas y desmontar esta acusación falsa que afecta gravemente la vida de Kunz”, declaró.
La defensa no descarta que exista una interna policial o represalias por el trabajo de Kunz en investigaciones vinculadas al narcotráfico. Además, apuntan al uso de la figura del “arrepentido” como herramienta de presión judicial. “Esperamos que no haya interferencias del Poder Ejecutivo. Apostamos a una justicia independiente”, concluyó Barbitta, quien anticipó que seguirán pidiendo garantías de objetividad y transparencia en el proceso.