El escándalo que rodea a la cantante Valentina Olguín, exintegrante del grupo Dame 5, sigue sumando capítulos. Esta vez, una nueva voz se alza desde Catamarca: Flor Sosa, conocida empresaria e influencer, reveló que también fue víctima de la maniobra que se investiga por evasión fiscal y uso indebido de datos protegidos.
“Nos lo hizo a varios”, escribió Flor en su cuenta de X, acompañando su publicación con una imagen de una notificación de ARCA fechada el 27 de enero de 2025, donde se le informaba sobre un paquete pendiente.
Sosa se sumó así a una lista de personas cuyos CUITs habrían sido utilizados para importar productos de lujo sin su consentimiento, a través del sistema de courier personal, que tiene estrictas limitaciones legales en Argentina.
Desde INFORAMA se manejan dos hipótesis iniciales:
La primera teoría apunta a un posible vínculo previo entre ambas. Si bien no hay pruebas concluyentes de una amistad íntima, ambas se siguen en Instagram, lo que podría indicar una relación de conocimiento mutuo o cercanía digital. Desde este punto, se plantea que Olguín habría traicionado la confianza de alguien que conocía, accediendo a su información personal para continuar con las compras en el exterior una vez superado su propio cupo.
La segunda teoría, sostiene que Olguín habría actuado de manera oportunista luego de que Sosa apareciera en el popular ciclo La Cruda, conducido por Migue Granados, apenas dos meses antes de la notificación de ARCA. En aquella entrevista, Flor Sosa habló abiertamente sobre cómo era su vida como millonaria, lo que podría haber sido suficientes para que alguien decidiera buscar su CUIT y utilizarlo sin consentimiento para operaciones de importación bajo el sistema courier.
La cantante santiagueña de 27 años, que alguna vez visitó Catamarca con su show, enfrenta una causa por falsificación de documentos públicos, evasión fiscal y uso indebido de datos protegidos. Según informes, Olguín habría utilizado los CUIT de distintas figuras públicas, incluyendo al gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, y a otros mandatarios provinciales, para continuar con la importación de prendas desde la tienda estadounidense Revolve, tras haber excedido su propio cupo y el de sus familiares.
La denuncia que dio inicio a la investigación fue presentada por el propio Jaldo, quien detectó la maniobra tras recibir correos electrónicos con notificaciones de compras realizadas desde su CUIT. A partir de allí, intervino la Justicia Federal, bajo la órbita del fiscal José Agustín Chit y el juez José Manuel Díaz Vélez. También se allanó el domicilio de Olguín en Núñez, donde funcionaba el local desde el que operaba su emprendimiento de indumentaria.
Mientras la investigación avanza, Valentina Olguín mantiene silencio sobre las acusaciones y continúa promocionando sus shows en redes sociales.
