El juez de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y de Familia de la Tercera Circunscripción Judicial con asiento en Belén, Miguel Ángel Aybar, dio una visión detallada sobre los retos que enfrenta la justicia en su región.
Aybar reconoció que la situación no es exclusiva de Belén, sino que afecta a muchas otras regiones, al señalar que la falta de infraestructura es un problema extendido en la provincia. "Esto no es solo aquí, también en la primera circunscripción, muchas veces no hay una ciudad judicial, como ya se está realizando en otras provincias", comentó. En este sentido, el juez abogó por una reforma profunda que contemple no solo mejoras en las infraestructuras, sino una reestructuración integral del sistema judicial en Catamarca.
Uno de los mayores desafíos para el sistema judicial de Belén es el crecimiento poblacional. Aybar detalló que actualmente la jurisdicción abarca los departamentos de Belén y Antofagasta de la Sierra, con un promedio de entre 40.000 y 50.000 justiciables. A lo largo de los años, la población creció significativamente, lo que multiplica las demandas judiciales. "Cuando se creó el Juzgado había seis clubes, ahora hay 14", ejemplificó Aybar.
El juez también abordó la escasez de personal, señalando que en la actualidad cuenta con solo seis empleados, algunos de los cuales están de licencia médica o psicológica, lo que dificulta aún más la labor judicial. Para resolver esta cuestión, mencionó el programa "Justicia Cerca", que acerca los servicios judiciales a localidades alejadas como Antofagasta de la Sierra y Hualfín, mejorando el acceso a la justicia en zonas remotas.
Uno de los temas más complejos en la región es la regularización dominial, especialmente en cuanto a las prescripciones adquisitivas, que constituyen uno de los principales tipos de causas que se manejan en los tribunales. "La mayoría de las causas son de prescripciones adquisitivas, que es uno de los mayores movimientos, el tema de la regularización dominial", comentó Aybar.
En relación con la mora judicial, el juez explicó que, aunque hay atrasos en los casos, no se trata de una mora técnica. La demora en los expedientes no se debe a la falta de diligencia, sino a la falta de urgencia en ciertas causas, especialmente aquellas no vinculadas con la violencia o cuestiones familiares. Sin embargo, subrayó la importancia de atender de manera prioritaria los casos urgentes, como los relacionados con la violencia de género.
Un tema recurrente es la falta de recursos y presupuesto para el Poder Judicial, que, según Aybar, enfrenta recortes cada año. Esta escasez de fondos impide la implementación de las reformas necesarias para modernizar el sistema judicial en la región. "Siempre se le está recortando al Poder Judicial esos recursos, el presupuesto, todos los años", lamentó el juez.
Finalmente, Aybar respondió a las acusaciones de posible connivencia con el intendente de San Fernando relacionadas con unas tierras en las barrancas, desmintiendo rotundamente los rumores. "No hubo nada de eso. Siempre alguien que tiene una resolución adversa se mueve por distintos sentimientos y euforias que lastiman y tergiversan la realidad", afirmó.