En la localidad de Santa Rosa, los docentes de la escuela “Dr. Romís Amado Raiden” enfrentan un desafío que afecta tanto a su comunidad educativa como al proceso de enseñanza: el deterioro del establecimiento, que incluye filtraciones, humedad, y problemas en techos y sanitarios.
A raíz de estos daños, que no fueron atendidos a pesar de las reiteradas denuncias, se vieron obligados a trasladar las clases al Club Los Hurones, ubicado en la misma localidad.
Las malas condiciones del edificio escolar son un problema persistente para la comunidad educativa. Durante las primeras semanas de marzo, las clases se dictaron de manera virtual, pero en esta semana los docentes comenzaron a dar clases presenciales en las instalaciones del club, que cedió sus espacios para que los estudiantes pudieran retomar la modalidad presencial.
Actualmente, solo tres aulas están disponibles para los cursos de los niveles primario y secundario, que se turnan para poder asistir a clases en persona.
La directora del Centro Educativo Número 4 de Santa Rosa, Karina Ocampo, expresó su satisfacción por el avance de las obras de refacción que actualmente están siendo llevadas a cabo por el Ministerio de Obras Públicas de la provincia. Ocampo destacó la colaboración del Club Hurones Rugby y la disposición de los padres, quienes se mostraron contentos con el regreso a las clases presenciales en el nuevo espacio.
Aunque las obras de refacción avanzan, el proceso no fue tan ágil como se esperaba. Ocampo mencionó que las autoridades provinciales tomaron intervención, y aunque el tiempo estimado para la finalización de las obras aún es incierto, los esfuerzos por ofrecer una educación de calidad continúan.