
La última vez había sido en 2019, en La Plata. Pasó mucha agua bajo el puente, y hasta un significativo cambio de nombre: El Encuentro pasó a ser “Plurinacional” y ya no le pertenece sólo a las mujeres.
Durante este fin de semana extra largo, la capital de San Luis se convirtió en la sede del 35° Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales, Intersexuales y No Binaries, donde los feminismos del sur del continente se volvieron a encontrar en más de 100 talleres y actividades.
“Fue un encuentro maravilloso. La gente en San Luis nos recibió muy bien, unos niveles de amabilidad increíbles. Fue todo muy, muy tranqui” destacó la activista catamarqueña Laura García, comunicadora y docente feminista.
Junto a otras compañeras de distintos espacios, García destacó que el Encuentro se destacó por la pluralidad. “La plurinacionalidad y las disidencias estuvieron muy presentes. La foto que cierra el encuentro refleja muy bien el espíritu del encuentro”, destacó.

Según expresaron a INFORAMA, el Encuentro en San Luis agrupó cerca de 125 mil mujeres y disidencias de todos los puntos del continente americano, y al cierre del evento quedó establecida la sede de la edición número 36. “Va a ser Bariloche. Se eligió justamente porque es un territorio en conflicto, en disputa, para apoyar la lucha de las compañeras mapuches que resisten a las avanzadas del extractivismo”.
Las catamarqueñas llevaron reclamos y debates que las atraviesan a diario en el territorio.
“La resistencia al extractivismo como modelo económico estuvo presente todo el tiempo. Llevamos el reclamo sobre lo que atraviesan nuestras comunidades en Andalgalá y también las discusiones en torno a la soberanía alimentaria, que está directamente relacionada con la lucha de los territorios: cómo producir, qué producir y qué consumir”, indicaron las activistas.
El Encuentro finalizó con sensaciones de gratitud y felicidad, pero también con muchas demandas y compromisos. Seguir avanzando, reagruparse y tejer alianzas ante un panorama local y mundial que sigue postergando derechos a mujeres y disidencias.