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Hasta las lágrimas: Ima y Balti, los niños con síndrome de Duchenne, se mudaron a su nueva casa

La historia de los niños con una enfermedad incurable sigue dando capítulos de mucha emoción. Vivían en una precaria vivienda en Valle Viejo. Mirá el momento de la llegada al nuevo hogar.

Por Valentina Ganancias

Son reconocidos como los niños más queribles de Valle Viejo. Es que por muchas razones, en varias oportunidades se volvieron virales.

Imanol y Baltazar Coria Varela son dos niños de 11 y 7 años que padecen una extraña enfermedad degenerativa. Se la conoce como Síndrome de Duchenne, o distrofia muscular progresiva, que afecta principalmente a hijos varones.

El Síndrome de Duchenne no tiene cura, y la expectativa de vida de quienes lo padecen no supera los 20 años. Es por eso que las terapias de rehabilitación, los medicamentos y una buena calidad de vida son indispensables para estos pacientes.

Imanol y Baltazar Coria Varela

Una familia atravesada por la enfermedad de sus hijos

Los años de pandemia no fueron nada fáciles para la familia Coria Varela. A los extensos cuidados que deben tener con los dos chicos, se sumó el aumento en medicamentos y terapias, una obra social provincial sumamente burocrática y una casa que cada vez más se venía abajo.

El sueldo de Fernanda sólo alcanzaba para el listado de medicamentos, multiplicado por dos. David agarraba todas las changas posibles, y durante los fines de semana, entre los dos preparaban la producción de chorizos y embutidos caseros para vender.

En Octubre de 2021 tocaron fondo. Imanol tuvo una descompensación respiratoria grave y debió ser internado. Fueron meses de muchísima angustia y hasta el día de hoy, cada vez que recuerdan ese tránsito por el Hospital de Niños, hay desolación. 

Imanol resistió milagrosamente, para sorpresa de todos los profesionales médicos.

Imanol recibiendo el alta junto a los profesionales del Hospital de Niños Eva Perón

En Diciembre, su papá cumplió la promesa que le hizo a la Virgen del Valle mientras Ima luchaba en el Hospital: Fue de rodillas desde su casa, en Santa Rosa (Valle Viejo) hasta los pies de la Imagen. Fueron más de 10 kilómetros, y miles de reproducciones en las redes sociales de personas que se conmovieron con esa demostración de fe.

Antes de que finalice ese año, la influencer y periodista catamarqueña Lucía Acosta lanzó una campaña para juntar $500.000 en sus redes sociales. El dinero les garantizó a Ima y Balti un fin de año con medicación y tratamientos. Fue la primera vez que los chicos pudieron armar un árbol de Navidad y dejar cartas a Papá Noel.

El sueño más deseado

El verdadero sueño de los Coria Varela era poder contar con una vivienda acorde para las necesidades de los chicos.

La casa de Santa Rosa era pequeña y estaba generando muchos inconvenientes de desplazamiento con la silla de ruedas de Ima.

Con las lluvias de verano, el pozo ciego rebalsaba y el panorama era el de una película de terror.

Fernanda sabía que la casa era una prioridad, pero los gastos no permitían margen de ahorro. Fue incansable en su lucha, golpeando puertas, presentando historias clínicas, carpetas y documentación. La casa es lo más importante para el futuro de sus hijos, el tiempo que les quede de vida.

La notificación llegó en Mayo de este año. El sueño de la casa propia es realidad, y el video habla por sí mismo.

Los Coria Varela empiezan una nueva vida en Valle Chico, con mucho esfuerzo, pero ilusionados y más felices que nunca.