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Grave denuncia por torturas y "causa armada" tras un ñ operativo policial en el límite de Paclín y Alijilán

La familia Montivero denunció penalmente a efectivos de la policía por agresiones físicas, robo de pertenencias y tormentos en el calabozo. Tras el despliegue de un megaoperativo por supuesto cuatrerismo, los damnificados acreditaron la propiedad de los animales y recuperaron casi la totalidad de la hacienda.

Un gran operativo contra el cuatrerismo, que incluyó vuelos de drones, personal motorizado y efectivos de la montada en un puesto ubicado entre los departamentos Paclín y Santa Rosa (Alijilán), derivó en una denuncia penal contra la policía por presuntos apremios ilegales y torturas. La fuerza de seguridad había presentado el procedimiento como el desbaratamiento de una banda dedicada al robo de ganado tras secuestrar más de 50 animales. Sin embargo, la familia Montivero logró acreditar ante la justicia la legítima procedencia y la documentación de su hacienda, por lo que el ganado les fue devuelto, quedando únicamente dos caballos en la división de abigeato a la espera de ser verificados.

Luego de recuperar su libertad, los hermanos de 19, 25 y 32 años radicaron una denuncia penal en la Fiscalía General con el patrocinio del abogado Roberto Barrientos. Según expuso Andrés Montivero, hermano mayor de los jóvenes, el operativo policial se ejecutó con extrema violencia física y uno de los integrantes de la familia debió ser trasladado a una clínica privada para realizarse estudios médicos debido a las lesiones sufridas. Además de las agresiones, denunciaron que el personal policial que ingresó a la finca les sustrajo teléfonos celulares y aperos.

La acusación más grave apunta a lo ocurrido dentro de la dependencia policial una vez que los jóvenes fueron trasladados en calidad de demorados. "Fuimos allá y les llevé ropa de abrigo porque estaban desnudos; los han tratado como a verdaderos delincuentes y los golpearon", detalló Andrés Montivero. Según la denuncia, los tres hermanos sufrieron tormentos en el interior del calabozo, donde los efectivos policiales los golpeaban y los instigaban de manera sistemática para que se declararan culpables del robo de los animales secuestrados.

Para la familia afectada, el violento procedimiento policial y la posterior difusión de información falsa responden a intereses particulares sobre el campo donde trabajan desde hace años. Ante la falsedad de las acusaciones iniciales y la acreditación de la propiedad de su ganado, los Montivero exigieron que se investiguen las responsabilidades de los efectivos involucrados en las torturas y de quienes promovieron las difamaciones. La causa judicial ya se encuentra en manos de la fiscalía para determinar las sanciones correspondientes por el accionar de la fuerza.