
La cantidad de empresas con empleados registrados en la Argentina volvió a caer en abril. Según datos del Sistema de Riesgos del Trabajo (SRT), durante ese mes dejaron de operar 1.814 compañÃas, lo que representa una baja del 0,37% respecto del perÃodo anterior. Con este resultado, desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei ya desaparecieron 28.262 empresas y se perdieron 341.396 puestos de trabajo formales.
El retroceso del tejido productivo impacta principalmente sobre las pequeñas y medianas empresas (pymes), que concentran la mayor parte de las bajas registradas y continúan reclamando medidas para sostener la actividad.
Los datos oficiales muestran que entre enero y abril de este año se dieron de baja 5.654 empresas con al menos un trabajador registrado. De ese total, casi dos tercios corresponden únicamente a marzo y abril, meses en los que se profundizó la caÃda.
Cada empresa que deja de operar implica la pérdida de fuentes laborales, ya que todas las firmas contabilizadas por el SRT contaban con personal registrado.
Desde distintos sectores empresariales sostienen que la desaceleración de la inflación y la estabilidad de algunas variables macroeconómicas no fueron suficientes para mejorar la situación del sector productivo.
Las pymes vienen solicitando al Gobierno nacional polÃticas que incentiven el consumo interno, mayor acceso al financiamiento y una reducción de la carga tributaria para aliviar los costos de funcionamiento.
En ese contexto, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) pidió nuevas medidas de alivio fiscal. Si bien la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) implementó un plan de pagos de hasta 18 cuotas para deudas impositivas, diversos analistas consideran que resulta insuficiente frente al escenario actual.
A las dificultades para sostener la actividad se suma el incremento de la morosidad en el sector pyme. Desde entidades financieras señalaron que las empresas de menor tamaño presentan mayores dificultades para cumplir con sus compromisos crediticios.
El reclamo por la presión impositiva
Otro de los planteos recurrentes del sector empresario apunta a la carga tributaria. Desde las cámaras empresarias sostienen que la superposición de impuestos nacionales, provinciales y municipales continúa afectando la competitividad de las pymes.
En ese sentido, el presidente de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC), Mario Grinman, afirmó semanas atrás que uno de los principales problemas es el peso de tributos como Ingresos Brutos y reclamó una reducción de la presión fiscal para favorecer la recuperación de la actividad económica.