
La Luna de Fresa alcanzará su punto máximo este lunes 29 de junio a las 20.57 (hora argentina) y podrá observarse desde distintos puntos del país, siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan. El fenómeno corresponde a la primera Luna llena posterior al solsticio de invierno y se destacará por recorrer una trayectoria más elevada de lo habitual en el cielo del hemisferio sur.
Aunque el momento exacto del plenilunio será durante la noche del lunes, el satélite natural también se verá prácticamente completo durante las noches del martes 30 de junio, ofreciendo varias oportunidades para disfrutar del espectáculo astronómico.
Cuál es el mejor momento para verla
Los especialistas recomiendan observar la Luna poco después del atardecer, cuando comienza a elevarse sobre el horizonte. En esa instancia suele presentar tonalidades anaranjadas o rojizas, un efecto visual producido por la atmósfera terrestre que también convierte ese momento en el más favorable para tomar fotografías.
Al tratarse de la primera Luna llena posterior al solsticio de junio, permanecerá visible durante gran parte de la noche y alcanzará una mayor altura sobre el horizonte en los países del hemisferio sur.
Por qué se llama Luna de Fresa
Pese a su nombre, el fenómeno no implica que la Luna adquiera un color rosado o rojizo.
La denominación proviene de las tradiciones de los pueblos originarios de Norteamérica, que utilizaban las fases lunares para organizar el calendario agrícola. El plenilunio de junio coincidía con la temporada de cosecha de las frutillas silvestres, motivo por el cual comenzó a llamarse "Luna de Fresa".
En distintas regiones del mundo también recibe otros nombres, como Luna de Miel, Luna del Hidromiel o Luna de Rosa, vinculados con celebraciones y costumbres propias de esta época del año.
Recomendaciones para disfrutar del fenómeno
Para observar la Luna de Fresa en las mejores condiciones, los especialistas aconsejan:
- Elegir un lugar alejado de las luces de la ciudad.
- Buscar un sitio con el horizonte despejado.
- Observar el satélite poco después de la puesta del Sol.
- Utilizar binoculares o telescopio, si se dispone de ellos, para apreciar con mayor detalle la superficie lunar.
Si el tiempo acompaña, el fenómeno volverá a ofrecer una de las postales más llamativas del calendario astronómico y podrá apreciarse a simple vista desde todo el territorio argentino.