
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) conmemora cada 19 de junio el DÃa Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, una fecha instaurada debido a los crÃmenes atroces cometidos contra mujeres y niños a lo largo de la historia bajo el escudo de la guerra.
Este 2026, la jornada hace hincapié en las infancias bajo el lema: "Violencia sexual contra los niños en situaciones de conflicto: proteger su futuro y empoderar a sus cuidadores". Según informes de las Naciones Unidas, este tipo de prácticas se utiliza cada vez con mayor frecuencia como táctica bélica, con el fin de someter a las comunidades y ejercer control sobre la población.
Las consecuencias en los infantes son profundas y duraderas. Causan un perjuicio no solo a nivel fÃsico (como infecciones de transmisión sexual y embarazos), sino también a nivel psicológico debido al trauma vivido, lo que incrementa aún más las dificultades para reintegrar a las vÃctimas a la sociedad. Por ello, el objetivo es ayudar a las personas afectadas a través de un enfoque más humano, brindando asistencia médica y psicosocial, y defendiendo sus derechos universales.
Por otra parte, en el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional se declaró que las violaciones y todo tipo de tortura sexual en la guerra constituyen un crimen de lesa humanidad. Ante esto, la ONU ha intentado erradicar estos actos a través de la reflexión y la concientización común, como ha sido el caso de las iniciativas para proteger a los hospitales en situaciones de guerra y conflicto.
La importancia de esta protección radica en que los centros de salud son las estructuras que contienen a los más vulnerables, incluidos los supervivientes de agresiones sexuales. Sin embargo, el problema actual es que los grupos armados suelen apoderarse de estas instalaciones, impidiendo que las mujeres y los niños reciban la asistencia médica y humanitaria requerida.