La Revolución de Mayo significó un profundo cambio político en Catamarca y la noticia llegó casi un mes después de lo ocurrido en Buenos Aires. Así lo explicó el docente e historiador Mario Vera, quien detalló que el 22 de junio de 1810 un mensajero arribó por el antiguo Camino Real hasta el Cabildo catamarqueño, ubicado en la actual esquina de República y Rivadavia. Hasta ese momento, el poder estaba concentrado en manos de dirigentes españoles como Francisco de Acuña, quien manejaba tanto el poder militar como económico en la provincia.
Vera recordó que, tras conocerse la conformación de la Primera Junta, las autoridades locales debieron elegir un representante para viajar a Buenos Aires, aunque inicialmente designaron a un español, lo que generó un fuerte cuestionamiento político. Finalmente, el elegido fue Antonio Olmos de Aguilera, considerado uno de los referentes criollos de la época. El historiador aseguró que ese proceso marcó el inicio del desplazamiento del poder español y el surgimiento de una nueva dirigencia local.
Durante la entrevista, el especialista también reveló curiosidades sobre las costumbres sociales de 1810 en Catamarca. Explicó que las clases altas utilizaban vestimenta de estilo español y evitaban exponerse al sol porque la piel blanca era símbolo de status social. Además, indicó que los zapatos no tenían diferencia entre pie izquierdo y derecho, mientras que prendas tradicionales como la bombacha gaucha recién comenzaron a utilizarse varias décadas después. En relación con la comida, señaló que ya se consumían locro, guisos y asado, aunque este último se cocinaba a la estaca o con cuero.
Mario Vera destacó además la importancia histórica del Colegio de San Francisco, actual Colegio Quintana, en la formación de la dirigencia catamarqueña. Según explicó, la institución fundada en 1740 no solo enseñaba primeras letras, sino también oficios fundamentales para el desarrollo de la ciudad. Finalmente, remarcó que uno de los principales valores que dejó la Revolución de Mayo fue la participación popular y sostuvo que “los grandes cambios sociales los realizan los pueblos”.

