
Este jueves, Tomás Carrizo dará un paso clave en su tratamiento oncológico en el Hospital Garrahan, en la Ciudad de Buenos Aires, donde el equipo médico realizará un autotrasplante de médula ósea.
El procedimiento utiliza las propias células madre del paciente. El equipo médico las extrajo previamente y las conservó para reinfundirlas en esta etapa del tratamiento, con el objetivo de recuperar la función de la médula ósea.
Tomás tiene 16 años y recibió el diagnóstico de linfoma no Hodgkin de células T a los 15. Se trata de una enfermedad oncológica poco frecuente y de evolución compleja, según la evaluación de los especialistas que siguen su caso.
Desde su llegada al Garrahan, el adolescente permanece bajo seguimiento del área de oncología pediátrica. Los médicos ajustan el esquema terapéutico según la respuesta de su organismo y las distintas fases del tratamiento.
En este contexto, la familia pidió acompañamiento a través de una cadena de oración. Solicitaron fuerza, salud y una pronta recuperación para Tomás en esta etapa decisiva.
Sus padres, ambos docentes, lo acompañan en Buenos Aires durante todo el proceso. La extensión del tratamiento fuera de Catamarca genera además dificultades económicas para el grupo familiar.
El caso suma apoyo en su provincia. Vecinos, allegados y conocidos organizan distintas acciones solidarias para colaborar con la familia.
El procedimiento de este jueves representa un momento central en la evolución del tratamiento. Los médicos evaluarán luego la respuesta del organismo para definir los próximos pasos.

