El gendarme catamarqueño Nahuel Gallo habló públicamente por primera vez sobre los 448 días que pasó detenido en Venezuela tras ser arrestado por agentes del régimen chavista en diciembre de 2024.
En una entrevista con la periodista Carolina Amoroso para TN Internacional, el integrante de la Gendarmería Nacional relató el dramático momento en el que fue interceptado al intentar ingresar desde Colombia hacia Venezuela y aseguró que durante el cautiverio sufrió golpes, amenazas y aislamiento total.
La entrevista completa se emitirá este sábado a las 14.
Gallo contó que el 8 de diciembre de 2024 llegó al puesto migratorio en la frontera entre Cúcuta y Venezuela, donde agentes de inteligencia comenzaron a revisarle la documentación y posteriormente su teléfono celular.
“Cuando vino el agente a entrevistarme, yo no sabía quién era. Estaban de civil, armados, pero sin identificación”, recordó.
Según relató, la situación cambió por completo cuando uno de los agentes encontró conversaciones privadas donde hablaba sobre la situación política y económica venezolana junto a su esposa, María Alexandra Gómez.
“Puso ‘Maduro’ y ese fue el detonante”, explicó.
El catamarqueño aseguró que inicialmente intentó ocultar que pertenecía a la Gendarmería y dijo que trabajaba en Aduana, pero finalmente encontraron una fotografía que reveló su verdadera ocupación.
“Ahí ya me trataban diferente. Me esposaron los pies, me esposaron las manos”, afirmó.
Además, sostuvo que antes incluso de confirmar que era gendarme ya había recibido agresiones físicas por parte de los agentes venezolanos.
“Estaban enojados por lo de Maduro. Entonces me taparon la cabeza por primera vez”, recordó.
Durante la entrevista, Gallo también habló sobre el fuerte impacto psicológico que sufrió durante el encierro y reveló uno de los momentos más duros de su cautiverio.
“Siempre me preguntan si quise quitarme la vida. Y la respuesta es que lo había pensado”, confesó.
El gendarme señaló que los primeros días fueron los peores debido a la incertidumbre y la incomunicación con su familia.
“No saber qué iba a pasar conmigo, no saber de María, de mi bebé... uno piensa muchas cosas”, expresó.



