
San Carlos de Bariloche cuenta con rincones naturales de gran belleza que pueden recorrerse sin necesidad de ser un montañista experimentado. El turismo en la región se ha expandido notablemente gracias a la existencia de senderos accesibles que conducen a paisajes impresionantes con muy poca caminata. Estas alternativas son perfectas para quienes desean disfrutar del aire libre sin enfrentarse a largas y agotadoras subidas.
Estos paseos se encuentran a escasos minutos del casco urbano y pueden ser realizados por personas de todas las edades. Visitar estos lugares es una excelente forma de pasar el día inmerso en lagos y bosques, evitando cargar con equipamiento especial o recorrer durante horas por terrenos complicados.
La Cascada de los Duendes
Este sitio es uno de los más populares para el turismo familiar debido a su exigencia física mínima. El camino inicia en la zona del Lago Gutiérrez, precisamente frente al puesto de guardaparques, y avanza apenas seiscientos metros por un terreno casi llano que sigue el curso de un arroyo de aguas cristalinas y frías.
El recorrido se finaliza en menos de treinta minutos y culmina frente a un majestuoso salto de agua oculto entre un bosque de coihues. Es el destino ideal para llevar a niños, ya que la senda es amplia y se encuentra bien señalizada para prevenir desvíos o cualquier riesgo durante el paseo por la selva valdiviana.
El Valle del Challhuaco
A unos veinte kilómetros del centro, este valle brinda una experiencia distinta a sus visitantes dentro de un bosque milenario de lengas. Desde el área del Refugio Neumeyer, que hoy opera con modernos domos, parten varios senderos breves, como el que lleva al mirador o a la Laguna Verde, hogar de una especie de ranita única en el planeta.
Aunque el transporte público no llega hasta la entrada, el viaje en automóvil vale la pena por la tranquilidad y el silencio que se respira en la altura. Los trayectos están acondicionados para caminatas de muy baja dificultad, permitiendo avistar aves y panoramas cordilleranos sin las aglomeraciones típicas de los circuitos más frecuentados de la ciudad.

