La temporada estival se presenta nuevamente como un período fundamental para el gasto y las entidades bancarias están al tanto. En un escenario donde realizar viajes, salir a comer y participar de actividades de esparcimiento demanda un mayor esfuerzo económico, las instituciones financieras han intensificado su oferta en los principales puntos turísticos con iniciativas que mezclan promociones, planes de pago y vivencias diseñadas para el tiempo de ocio. Este enfoque no es novedoso, pero hoy muestra un desarrollo más elaborado.