Catuchas

Ojos que alertan: el robot creado por catamarqueños que ayuda a prevenir el bullying en las aulas

La iniciativa nació tras detectar episodios de violencia entre alumnos. El dispositivo, hecho con materiales reciclados, alerta cuando alguien ingresa al aula sin permiso.

Por Luciana Anahí Romero

En la Escuela Municipal Nº 3 Gustavo Gabriel Levene, un proyecto escolar se convirtió en una herramienta concreta para fortalecer la convivencia y prevenir situaciones de violencia entre estudiantes. Alumnos de sexto grado desarrollaron un robot con materiales reciclados como parte de la iniciativa “Ojos que alertan: sistema de detección temprana contra el bullying”, un trabajo que combinó tecnología, investigación y educación en valores.

El proyecto nació en marzo, cuando docentes advirtieron conflictos reiterados en el curso. A partir de allí, comenzaron una investigación profunda sobre el bullying: sus causas, consecuencias y cómo impacta en las escuelas del país.

La docente Erika Melo, quien coordinó la propuesta, explicó a INFORAMA que el objetivo fue comprender el problema y actuar antes de que escale. “Todo el mundo cree saber lo que es bullying, pero pocas veces se estudia en profundidad. Trabajamos con los chicos, con las familias y con toda la comunidad educativa para generar conciencia”, señaló.

El robot, construido con cartón, tapitas y un kit de robótica, utiliza un sensor ultrasónico, luces LED y una chicharra. No detecta bullying directamente, sino que alerta el ingreso no autorizado al aula, un momento crítico donde suelen ocurrir robos, peleas o agresiones sin supervisión.

Robot creado por alumnos de la Escuela Municipal N.º 3 Gustavo Gabriel Levene para prevenir el bullying.

Se coloca en la puerta del salón y, cuando un estudiante entra durante el recreo sin permiso, activa una alarma sonora que permite a los docentes intervenir rápidamente.

El alumno Milton Pacheco contó parte del proceso: “Armamos el protoboard, las luces LED, la resistencia y la chicharra. Cuando el sensor detecta movimiento, suena fuerte para avisar a los profesores”.

El proyecto integró áreas como Tecnología, Lengua, Ética y Plastica. Docentes de distintas materias participaron en la construcción, diseño y presentación. “Es un trabajo que venimos articulando hace tiempo”, indicó la profesora.

Además, se impulsaron campañas internas de concientización y espacios de diálogo sobre respeto, empatía y convivencia.

Reconocimiento en ferias de ciencias

El prototipo fue presentado en diferentes ferias y logró avanzar a instancias provinciales y nacionales, incluso con una exposición en Cafayate, Salta.

Alumnos de la Escuela Municipal N.º 3 Gustavo Gabriel Levene en la Feria de Ciencias.

“Más allá del robot, lo valioso fue la concientización. Se involucraron alumnos, padres, docentes y toda la comunidad”, sostuvo Melo, destacando que el proyecto fue diseñado con recursos accesibles y materiales reciclados, para que pueda replicarse en cualquier institución.