Catuchas

La taba: la docente catamarqueña que reavivó la historia del juego prohibido

La docente Natalia “Lorena” Fernández compartió en sus redes sociales un relato detallado sobre la taba, el tradicional juego rural argentino que, pese a estar prohibido, aún se practica en distintas zonas del país.

Por Redacción Inforama
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La profesora catamarqueña Natalia “Lorena” Fernández, reconocida por difundir relatos y costumbres locales a través de sus redes sociales, publicó en Facebook una reflexión que rápidamente generó interés entre sus seguidores. Allí compartió la historia de la taba, un juego profundamente ligado a la vida rural y a las tradiciones criollas, que marcó a generaciones enteras.

En su escrito, Fernández detalló que la taba fue un juego clandestino, nunca legalizado y durante mucho tiempo perseguido por las autoridades debido a las apuestas y conflictos que solía provocar. En sus orígenes, no era solo un entretenimiento: los jugadores apostaban dinero, bienes o pertenencias, lo que en ocasiones desencadenaba discusiones violentas e incluso muertes, según relata la docente.

La publicación explica que la taba se juega con un hueso astrágalo vacuno, que cada gaucho solía personalizar. Dos jugadores se enfrentan lanzándolo hacia una línea trazada en el suelo llamada “queso”. La caída del hueso determina el resultado: “suerte” si la parte lisa queda hacia arriba, “culo” si aparece la parte hueca, o “pinino” cuando queda vertical, una posición que incluso puede duplicar o triplicar la apuesta. Las rondas, simples pero intensas, se convertían en verdaderas pruebas de azar y nervios.

Fernández también destacó que, aunque la práctica está penada, la taba sigue jugándose en Catamarca y en otras provincias, principalmente en ámbitos rurales donde las tradiciones se mantienen vivas. Su publicación cerró recordando una frase que surgió de este juego y que todavía se utiliza a diario: “se dio vuelta la taba”, expresión que marca un cambio inesperado o un giro de suerte en cualquier situación.