
Numerosas plantas aromáticas no solamente brindan sabores distintivos a nuestras preparaciones culinarias, sino que también pueden resultar favorables para el bienestar. Un claro ejemplo es el romero, una de las hierbas más empleadas en gastronomía que proporciona un perfume excepcional y tiene la capacidad de disminuir el estés.
El romero se emplea habitualmente con fines medicinales debido a sus cualidades positivas para el organismo. Sin embargo, su ingesta no está recomendada para mujeres en estado de gestación o durante la lactancia, puesto que ciertas investigaciones lo asocian con interrupciones espontáneas del embarazo por su efecto sobre los estrógenos.
Ventajas del romero
- Mejora del estrés: El romero activa el sistema nervioso y disminuye los niveles de cortisol, lo cual contribuye a aliviar la tensión y mejorar el ánimo. Además, diversas investigaciones evidencian que el consumo de romero podría potenciar la memoria y la capacidad de atención.
- Fortalecimiento del sistema digestivo: Esta planta cuenta con propiedades antiespasmódicas y digestivas, por lo cual se utiliza frecuentemente para abordar afecciones del sistema digestivo. Resulta particularmente beneficiosa para el tratamiento de problemas biliares, como la dispepsia, la litiasis o la colelitiasis.
- Combate de problemas respiratorios: El romero posee propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que pueden colaborar en la prevención de enfermedades respiratorias, como bronquitis y resfriados. Simultáneamente, tiene cualidades expectorantes, mucolíticas y anticatarrales.
Formas de incorporar romero en tus platos
Existen diferentes modos de consumir romero. Uno de los más habituales es emplear sus hojas para condimentar diversos platos, lo que añade un gusto agradable. Por otra parte, también puede prepararse infusión de romero, que cuida la salud digestiva y posee propiedades relajantes. Adicionalmente, algunas personas elaboran aceite de romero, que ayuda a fortalecer el cuero cabelludo.

