
Este viernes continuó en Catamarca el juicio por jurado contra Roberto Alejandro Barros, acusado por el delito de abandono de persona seguido de muerte, tras el fallecimiento de su esposa, Sonia Liliana Garabedian, ocurrido en diciembre de 2010. El proceso, que se desarrolla con la participación de un jurado popular, avanza con testimonios clave.
Durante la jornada prestaron declaración la hermana del imputado y los dos hijos que Barros tuvo con la víctima. Los testimonios coincidieron en señalar un evidente deterioro en la salud física y mental de Garabedian, a quien describieron como una persona que “no podía cuidarse a sí misma” y que presentaba cambios abruptos de conducta, especialmente tras las visitas de su madre. Una de sus hijas incluso declaró que su madre, en esos momentos, no la reconocía y la trataba como “una desconocida”.
Tras un cuarto intermedio, se espera que el propio acusado, Roberto Barros, brinde su declaración ante el tribunal. El juicio se inició este miércoles con los alegatos de apertura, donde la fiscal Jesica Miranda argumentó que Barros era plenamente consciente del estado de vulnerabilidad de su esposa y que tenía el deber legal y moral de asistirla. La querella, a cargo del abogado Sarquis, fue más contundente al acusarlo de ejercer un “abandono sistemático” y de aislarla de su entorno.
La defensa, representada por el Dr. Herman Zalazar, sostiene otra versión: argumenta que no hubo abandono, sino una enfermedad mental más severa como la psicosis. Asegura que Barros actuó como padre responsable, cuidando a sus hijos en un contexto crítico, y que no se apropió de bienes ni obró con malicia. “Salió a buscarla el 4 de diciembre de 2010. Fue la última vez que la vieron con vida”, declaró el letrado, poniendo en duda la base de la imputación. El juicio continuará la próxima semana.