
La situación de las personas con discapacidad atraviesa un momento crítico en Catamarca y en todo el país. Mercedes Balut, presidenta de la Asociación de Padres de Personas con Autismo (APAC), advirtió sobre un fuerte retroceso en derechos adquiridos, principalmente en el ámbito educativo. “Se está atacando a los más vulnerables”, expresó, al señalar la falta de apoyos escolares, el cierre de áreas estratégicas y declaraciones oficiales que evidencian una postura de desresponsabilización del Estado.
Balut se refirió a la reciente polémica en torno a Ian Moche, joven activista con autismo, y a la posible Ley de Emergencia Económica en Discapacidad que podría ser vetada por el gobierno. “No sorprende, pero duele. Es otro atropello a la dignidad”, sostuvo. También recordó que Catamarca fue pionera en aplicar la resolución 311, que fomenta la inclusión en las escuelas comunes, pero hoy observa un retroceso. “Muchos padres están volviendo a mandar a sus hijos a escuelas especiales. Eso es grave”, lamentó.
Entre las preocupaciones locales, denunció la falta de inclusión escolar, el cierre de la dirección de educación especial y el incumplimiento en el pago de maestros de apoyo. “La incertidumbre de las familias es enorme. Las acciones son sutiles, pero constantes: reducen horarios, niegan apoyos y empujan a la exclusión”, dijo. Según Balut, esta situación refleja una política de ajuste que también se extiende al acceso a tratamientos y al incumplimiento del cupo laboral para personas con discapacidad.
La referente fue contundente ante las declaraciones del titular de la Agencia Nacional de Discapacidad, quien afirmó que tener un hijo con discapacidad “es problema de la familia, no del Estado”. Balut respondió: “Es un problema de todos. Porque no se trata solo de economía, sino de ética y humanidad. La educación y los apoyos no son un gasto, son una inversión para que mañana esos chicos no dependan del Estado, sino que puedan vivir con autonomía y dignidad”.