
Vecinos del Barrio Ongolí, a la vera de la ruta 38, se vieron envueltos en una situación de intensa tensión cuando un grupo enardecido intentó ingresar a una vivienda particular, acusando a una familia por graves hechos de violencia y abuso.
La particularidad de este caso es que los denunciados ya estuvieron involucrados en incidentes similares, incluyendo un caso de abuso en el supermercado Vea, donde la justicia determinó la inimputabilidad de uno de sus miembros. Ante estos hechos, los vecinos exigen que se tomen medidas urgentes.
En palabras de uno de los residentes del barrio: "Está haciendo daño a todo el barrio, están casi todos denunciados por violines" remarcaron a TVEO. Los vecinos expresaron su preocupación por la seguridad de los niños del barrio, afirmando que "nuestros niños ya no pueden salir ni a comprar tranquilos, porque ya no es solamente el violador, ya es toda la familia."
La situación se volvió insostenible para la comunidad, como lo expresó otro vecino: "La verdad es que da miedo, nosotros que somos mamás. Hoy fue la nenita, mañana va a ser otro. Y así no se puede vivir" La falta de respuesta por parte de las autoridades exacerbó la indignación de los vecinos, quienes se sienten desamparados y temen por la seguridad de sus familias.
Los residentes del Barrio Ongolí denunciaron una serie de incidentes violentos protagonizados por esta familia, incluyendo intentos de abuso a menores y ataques físicos. A pesar de las denuncias, sienten que la justicia no está actuando de manera adecuada para proteger a la comunidad. "Ya le pegaron en la nuca a una nena, casi la matan", señaló un vecino, destacando la gravedad de la situación.
Ante la falta de soluciones, los vecinos sienten que están siendo tratados injustamente por las autoridades. "Nos tratan de personas sin estudio, de ignorantes", expresó un residente indignado.
Por último, los residentes del Barrio Ongolí también expresaron su frustración ante la percepción de que la justicia se escuda en la supuesta discapacidad de las personas acusadas, lo que dificulta aún más la protección de la comunidad y la prevención de futuros incidentes.